Como afrontar la soledad

08/10/2018
Bienestar Emocional

Nuestras costumbres sociales han provocado un aumento de la soledad. Este fenómeno se da en la mayoría de las ocasiones en las ciudades, donde las relaciones con el entorno son más individualizadas. Es decir, nos hemos acostumbrado a vidas frenéticas en donde no hay tiempo para estar con los otros y disfrutar de su presencia.

El ser humano es social por naturaleza, lo cual significa que necesita relacionarse con otras personas. Por muy autónomos e independientes que seamos, las relaciones interpersonales nos aportan seguridad y bienestar, dos aspectos indispensables para mantener un sano equilibrio psicológico.

Una cosa es estar solo, condición en la cual por definición no estamos con otras personas y otra muy distinta es sentirse solo. Y “sentirse” está relacionado con nuestro mundo emocional.

Cuando el sentimiento de soledad emocional se implanta, suele traer consigo tristeza, inquietud, ansiedad e incluso miedo. Es frecuente que las personas que se sienten solas se sumerjan en un círculo vicioso que les hace perder el interés por el día a día y por emprender nuevas actividades que quizás le ayudarían a conocer a otras personas.

Este sentimiento puede tener un gran impacto en muchos aspectos de nuestras vidas, incluso en cuestiones que no imaginamos, así, por ejemplo, además de someternos a un gran dolor emocional, activa nuestras respuestas de estrés tanto físicas como psicológicas y suprime la función del sistema inmunológico.

Cuando no sabemos qué hacer en los momentos en los que nos sentimos solos, la soledad puede tornarse como algo desagradable y no deseable. Tenemos que esforzarnos en convertir estos momentos en una oportunidad para cultivar y fomentar nuestros gustos, habilidades y preferencias.

Algunos consejos para enfrentarnos a la Soledad Emocional

  • Cambia el significado que le das a la soledad. No hay que verlo siempre como algo negativo, también se puede disfrutar, puesto que nos permite tener más tiempo para nosotros.
  • Asume una actitud proactiva. Debes invertir una parte de tu tiempo en establecer relaciones con nuevas personas.
  • Aprende a disfrutar de tu compañía. Busca sentirte bien contigo. Ir al cine, leer libros o revistas, escuchar música.
  • Fíjate nuevas metas. Persigue y alcanza tus sueños, es decir, tienes que realizar acciones para conseguirlo; no es soñar y punto, sino actuar.
  • Busca dentro de ti y determina qué tipo de soledad es la que sufres y a qué circunstancias se debe.
  • Deja el miedo al rechazo es un freno para entablar nuevas amistades.

Disfrutar de la soledad es uno de los grandes desafíos que tenemos las personas en algunos momentos de nuestra vida. Aprender a ver lo creativo, novedoso, reparador y restaurador que puede tener esas circunstancias ayuda realmente a ver la soledad como una estación de tránsito, abrumadora al principio, pero necesaria para superar todo momento de crisis que podamos tener.

La soledad puede llegar a ser dolorosa, angustiosa y autodestructiva, si no sabemos sobrellevarla, pero si sabemos cómo sacarle partido puede llegar a ser muy enriquecedora. La soledad es positiva es muchas ocasiones y necesaria para estar con nosotros mismos. Para reflexionar y escuchar nuestra propia voz interior. Todos necesitamos nuestros momentos y nuestro espacio para encontrarnos de nuevo.

Equipo ATIA, psicología y psiquiatría Barcelona